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Analizan los retos de las mujeres mexicanas en la empresa y la vida profesional


Monterrey, N.L. a 26 de marzo del 2021.- La igualdad de género es parte integral de una evolución hacia el capitalismo social y las empresas deben revisarse y actuar para disminuir las barreras que impiden que las mujeres se realicen plenamente, afirmaron tres especialistas de género en un conversatorio de la Iniciativa Capitalismo Social.


Cordelia Portilla, especialista en responsabilidad social corporativa; Norma Cerros, fundadora de Womerang.org; y Lilia Paola del Real Villarreal, especialista en comunicación, liderazgo y desarrollo humano, discutieron los mayores retos que enfrenta la mujer en la empresa.


Portilla, Cerros y Del Real exhortaron a las empresas a reconocer que el ámbito corporativo debe ser un lugar para efectuar impacto social para las mujeres ya que los valores de la empresa se ven reflejados en la vida pública y privada.


México, explicó Portilla, ocupa la posición 25 de 153 a nivel mundial en el Índice de Brecha de Género, pero se rezaga hasta la posición 124 cuando se consideran temas de oportunidad y participación económica.


“Invitamos a las empresas a romper con sesgos. Es natural tenerlos, pero también está en el potencial humano el preguntarnos si lo que damos por sentado realmente lo está. Tenemos esa capacidad de cambio: hay muchas herramientas para darnos cuenta si vamos por buen camino. Las empresas deben ser justas y basadas en los derechos humanos”, afirmó Portilla.


Paola del Real, quien en su investigación doctoral aborda la representación y autorepresentación de ejecutivas de corporativos, encontró que las empresas con perspectiva de género, en especial las que abordan temas como horarios flexibles, bancos de horas y programas para el equilibrio de vida-trabajo, generan más apego y un sentimiento de crecimiento para las mujeres.

Esto es particularmente necesario, afirmó del Real, porque debido a la falta de políticas proactivas muchas ejecutivas pasan por tres jornadas laborales: la del horario oficial; una segunda de trabajo doméstico y una tercera de trabajo corporativo de noche. Las más afectadas son aquellas en jefaturas medias en trayectoria de crecimiento, explicó.


Invitó a las empresas a verse a sí mismas y preguntarse: “¿Qué están haciendo para que sus mujeres puedan crecer en su organización? Sin miedo, al contrario, con ganas de crecer, con ganas de generar resultados: ¿Qué están haciendo para que sus mujeres se queden y crezcan? El problema más grande es que las mujeres se van perdiendo en el camino de la organización y al momento de aspirar a la dirección, ya no llegaron”..


Norma Cerros expresó, desde su experiencia con la plataforma de empoderamiento Womerang, que las mujeres deben reconocer la riqueza de su talento y hacer la tarea de averiguar cuánto vale, de manera que se les faciliten momentos como negociar un aumento de sueldo. No obstante, remarcó que el avance no depende exclusivamente de las mujeres y que las estructuras empresariales deben cambiar para reconocer la vida completa de la mujer.


Los avances deben de hacerse de manera comunal, en red y en alianza con otras mujeres, explicó Cerros, porque los precedentes y sesgos empresariales muchas veces afectan a todas las mujeres laborando en una empresa. “La vulnerabilidad de conversar entre mujeres de las cosas que suceden, además, es necesaria para generar redes de apoyo”, consideró.


“Debemos romper con la inercia de cuidar de todos antes de cuidar a una misma y de ponerle la mascarilla de oxígeno a otros antes que a ti. Tenemos que soltar las cosas y que se hagan como se tienen que hacer, y soltar la culpa del estereotipo que dice que somos nosotras las que tenemos que cuidar”, finalizó Cerros.

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