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  • Foto del escritorRed Crucero

Dar la cara... o dar las nachas


Cada vez que los dueños del pueblo quieren arreglar algo, Samuel se va del país.


Supongo que ahora quieren arreglar el tema de la licencia para el Gobernador.


¿Qué van a prometer a nombre del mandatario?


¿Qué van a ofrecer que luego no se incumpla cuando regrese el soberano de estas tierras?


Los propios empresarios se devaluaron cuando todo lo acordado para el tema del presupuesto, en lo que fueron testigos de honor, se fue por la cañería cuando el gobernador regresó y desconoció todos los compromisos.


¿Le queda al diablo Tendajero algo en la chistera para sorprender al cotarro?


En dos años se agotaron los trucos y se agotó la paciencia.


No se va a solucionar el conflicto con Samuel lejos.


Curiosamente ya no sirven los intermediarios.


Ahora, por lo que veo, ya no hay crédito a la palabra.


Todos sus adversarios se sienten agraviados... amenazarlos quizá no sea el mejor camino, después de todo, de aquí a nueve meses los todopoderosos matanceros pueden trocar en reses.


Samuel y sus aliados deben mirar los tiempos y aprender de ello.


La fórmula de irse y dejar que los empresarios negocien en su nombre se agotó.


Es hora de dar la cara... para luego no dar las nachas.






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